Archivos para Septiembre, 2007

Caprichos

Septiembre 26, 2007

De camino al trabajo, después de casi ser atropellado por una joven imprudente, en un semáforo en verde para el peatón, de la cual sólo he podido apreciar un tabique deslumbrante, inmediatamente he pensado en las dos personas que más odio en este momento: mis jefes.

De ello he formulado una teoría estúpida.

¡Nunca te fíes de una mujer nariguda acompañada de un hombre bajito!

Probablemente durante su vida han sido víctimas de infinidad de burlas y complejos irreparables. De ahí su drástica unión. De la cual flora la más despreciable e inhumana crueldad, infantil y cobarde, sutil y, como su origen, irreparable.

Creo que esa es la razón de la crueldad de mis jefes.

Puede que sea una condición necesaria pero no suficiente, o ni siquiera necesaria.

Lo único que sé es que cada vez que vea una situación parecida inevitablemente pensaré en esta pareja que se divierte haciendo sufrir, simplemente, por capricho.

S.A. Hasta siempre.

Septiembre 24, 2007

Odio ese lento y doloroso escrutinio que toca hacer cada vez que el cajón de la mesita de noche está demasiado lleno.

Lleno de recuerdos inútiles, cargados de nostalgia y buenos momentos. Sólo para recordar un pasado mejor.

De entre ellos hay dos, los más inútiles, que no he tenido el valor de tirar a la basura.

La entrada de mi primer concierto, en la sala Zeleste.

La respuesta a una carta de felicitación de navidad, de Pepe, el anciano portero del colegio, ya retirado en ese momento, y ahora probablemente ausente.

No recuerdo haber visto una escritura tan sincera y debilitada por el tiempo.

De la ventana del salón a mi habitación.

Septiembre 23, 2007

Vivo con cinco personas.

Hacía tiempo que no me quedaba solo.

Después de dispersos trozos de película, espatarrado en el sofá, me asomo a la ventana del salón.

Hacía tiempo que no lo hacía.

Me acuerdo de las últimas veces, hará unos cuatro años.

La excusa ha sido fumar un cigarrillo, entonces era algo más.

Desde ahí las personas nos vemos como diminutas figuras que van de un lugar a otro. Algunos pasean, otros circulan.

Los coches y motos constantemente a ritmo de semáforo.

Me vienen a la memoria esos pensamientos (la muerte y la soledad) que me quitaban el sueño y el consumo diario de la vida.

Sigue siendo éste un mar de dudas, dudo que cambie.

Pero ya no pienso sólo en la soledad, a veces no pienso.

Vuelvo la cabeza.

Luego a mi habitación.

Shostakovich

Septiembre 10, 2007